Es la primera vez que hago un helado casero, no me decidía porque no tengo heladera y la verdad me resisto a comprar otro aparato que no tengo clara su amortización por el poco uso. El problema es de espacio, y de momento me lo pienso.
No lo tenía claro que tal saldría sin el aparatejo de marras, empece a buscar recetas en internet y dí con esta este blog (interesante) y concretamente con este receta http://www.blogseitb.com/recetasdecocina/2011/03/20/helado-de-limon/ me pareció sencilla y estaba muy bien explicada, también disponía de los ingredientes que se necesitan para elaborarlo, además no tenía mucho tiempo para pensar y quería darle una sorpresa a mi madre que venía a comer con nosotros el fin de semana.
A ella le encantan los helados de limón, además se da la circunstancia que dentro de unos días es su cumpleaños y cada año le hacemos un pastelito casero, pero este año no coincidiremos en el mismo lugar por lo tanto quería hacer su postre preferido, y realmente le ha encantado a ella y al resto de la familia, ha quedado super cremoso, con un gusto exquisito buenísimo.
Ingredientes
125 grs. agua
250 grs azúcar
250 grs zumo de limón
la piel de un limón
500 grs de leche
2 claras de huevo montadas
200 grs de nata para montar
Para adorno (opcional)
Arandanos
Albahaca
Barquillos
Rallaremos la parte amarilla de la piel del limón y la trituraremos con una cucharada de azúcar. Triturarla en un molinillo o picadora, dejando una mezcla lo mas fina posible.
Ponemos un cazo al fuego con el agua y el azúcar y dejamos hervir hasta que consigamos el punto de hebra floja (sobre unos 15/20 minutos en mi caso).
Dejamos enfriar un poco y añadimos la mezcla que tenemos de la ralladura de piel de limón y azúcar y el zumo de limón.
Dejarlo hasta que se integre todo bien a fuego suave sin que hierva, aproximadamente otros 10 minutos. Añadimos la leche y removemos. Observaremos tal como indica la receta original que cuando añadimos la leche se corta, pero cuando le damos vueltas y la mezclamos con la varillas queda una crema homogénea y perfecta. Reservamos hasta que se enfríe totalmente.
Montaremos la nata la añadiremos a la crema con movimientos suaves para que no se baje. A continuación la depositamos en un recipiente que pueda ir al congelador y lo dejaremos 2 horas. Pasado este tiempo la sacamos y removemos con unas varillas.
La dejaremos de nuevo en el congelador repitiendo la acción otra vez, transcurridas dos horas mas.
En esta segunda vez será cuando añadamos las claras de huevo montadas y volvemos a depositar en el congelador.
Repetiremos la acción ya sin añadir nada varias veces hasta que lo sirvamos, ello hace que rompamos los cristáles del hielo que se hacen al congelarse y la textura sea super cremosa.
Puede parecer un poco pesado pero realmente merece la pena. El sabor es incomparable.
Lo hemos adornado con unos arándanos y unas hojas de albahaca fresca
En un recipiente aparte pusimos unos barquillos con forma distintas para acompañar

