Ya están aquí los primeros bolets de la temporada, si si como os lo cuento, resulta que organizamos una excursión familiar mas bien pensando en pasar un día juntos que en encontrar setas, pero la sorpresa agradable es que se encontraron algunos rovellons, bueno yo no, porque a mi me los tienen que poner con una linterna encima para que los vea jajaja, será porque mi afición es desde hace muy poco... pero en mi familia hay verdaderos expertos y adictos a la "caza de bolets" y cualquier excusa es buena para organizar una salida.
De todas maneras vale la pena pasar un día en la montaña solamente por ver los colores del bosque y sus paisajes, es un verdadero placer para los sentidos el espectáculo tan maravilloso que nos ofrece la naturaleza.
Mirar que paisaje no es impresionante!! es por la zona del Massis del Pedraforca precioso!!
Siguiendo la tradición, hemos inaugurado la temporada con un clásico "conejo con rovellons," esta vez al horno, sencillo pero riquísimo.
Ingredientes para 4 personas:
1 Conejo
rovellons
2 cebollas gruesas
tomatitos secos
1 puerro
hierbas aromáticas a gusto
pimienta
sal aceite
1/ 2 vasito de vino blanco
1/2 vasito de agua
Elaboración.
Un par de horas antes de hornearlo pondremos el conejo en el una bandeja o cazuela apta para el horno y lo aliñamos con sal, pimienta, hierbas aromáticas a gusto, y un buen chorro de aceite, lo dejamos que macere. Al punto de hornearlo añadimos la cebolla, el puerro, los tomatitos secos, el vino blanco y el agua y lo ponemos en el horno a 180 grados, mas o menos 30 minutos.
Vigilando que no se quede seco y si es necesario añadimos una pizca mas de vino y agua, cuando veamos que está ya medio cocido, añadimos los bolets, limpios y con un poco de sal y hierbas secas por encima, en este caso los he puesto enteros, pero eso va a gusto del consumidor, bajamos la temperatura del horno a 160 grados y acabamos de cocer hasta que esto todo en su punto.
Lo hemos presentado poniendo de base un rovellón grande, encima la porción de conejo y coronado por
otro rovellón entero, adornado con la guarnición

