En esta receta, sí que se puedo aplicar perfectamente el dicho de que "cada maestrillo tiene su librillo". Digo esto porque no he seguido la receta de ningún sitio concreto, he cogido los ingredientes básicos, he leído varias recetas y formas de amasar y he visto varios vídeos de
Richard Bertinet que me han ayudado, sobre todo para darle la forma a la fougasse.
Con toda esta información me he puesto a amasar y he pensado bueno si no sale bien, no pasa nada otro día será, porque para mi meterme en la cocina y ponerme a amasar, es un momento de relax, de tranquilidad y de disfrute, normalmente lo hago cuando los temas cotidianos los tengo mas o menos controlados, no podría hacerlo con mucha gente en casa o de esos días que empiezas con mal pie.
Hoy se daban las circunstancias óptimas para ello. He de decir que yo misma me he sorprendido gratamente, aunque por supuesto que se puede mejorar, ha quedado un pan con un sabor buenísimo, una corteza crujiente y una miga super-esponjosa.

Cada vez que alguien entraba en casa preguntaba por el olorcito que había a pan recién horneado.
Con estas cantidades ha salido una fougasse y como sobraba un poco de masa hice la barrita mas o menos con una porción de masa de 200 grs.
Ingredientes:
500 grs de harina de fuerza
35 grs de levadura fresca de panadería
1 cucharadita de azúcar
1 puñado de sal
un chorrito de aceite de oliva
agua tibia
hierbas aromáticas (opcional)
semillas de amapola y pipas de girasol y calabaza sin tostar y unas bolitas de sal gorda (es opcional)
Elaboración:
En primer lugar lo que haremos será deshacer la levadura con un poco de agua tibia y le añadiremos una cucharadita de azúcar.
En la mesa de trabajo haremos un volcán con la harina, añadiremos las hierbas aromáticas, la sal por los lados, seguidamente añadiremos la levadura que tenemos deshecha en medio del volcán y un chorrito de aceite de oliva extra-virgen.
Comenzamos añadiendo poco a poco el agua, de esta manera siempre controlaremos que estamos añadiendo la necesaria, siempre es mejor que falte, a que nos pasemos, iremos amasando con las dos manos cogiendo la masa por los lados y levantándola un poco, dándoles pequeños golpes con la mesa de trabajo, y doblando un poco levantada sobre si misma. Al principio será una masa pegajosa, pero conforme la trabajemos se irá despegando de las manos. Después la pondremos en el robot con gancho de amasar sobre 5 minutos mas. Si no disponemos de un robot la tendremos que trabajar mas tiempo a mano hasta que consigamos una masa lisa y elástica.
Haremos una bola, la depositaremos en un bol con un poco de harina, la taparemos con un paño húmedo, en un sitio cálido. La dejaremos reposar aproximadamente una hora o hasta que duplique su volumen.
Transcurrido el tiempo, volveremos a amasarla unos minutos con las manos, para que suelte el gas.
Repetiremos la operación haciendo una bola y dejándola reposar de nuevo hasta que leve por segunda vez.
Transcurrido el tiempo del segundo levado, formaremos el pan dándole la forma elegida, en este caso hemos hecho una fougasse y una barrita.
Lo pondremos en la bandeja del horno encima de un papel sulfurizado. Si queremos ponerle semillas rociaremos el pan con un pulverizador con agua y añadiremos las semillas, en este caso semillas de amapola y pipas de girasol y calabaza sin tostar.
Lo dejaremos reposar tal cual otra media hora, cubierto con un trapo húmedo.
Lo horneamos a 220 grados (horno pre-calentado) durante + - 20 minutos o hasta que estén cocidas y con un ligero color dorado,
aunque hay que estar muy pendiente porque en función del tipo de horno el tiempo puede variar.
Aquí dejo unas instantáneas del paso a paso.
Estaba buenísimo, lo hemos degustado con un jamoncito rico rico y ensalada de tomate aderezado con un concentrado de hierbas aromáticas y aceite de oliva extra-virgen.
Mirar la miga que jugosa que ha salido.
Es cuestión de animarse y si no sale a la primera será a la próxima...., pero degustar un pan recién horneado no tiene precio.